Territorio Chocoano Noticias - Quibdó (Chocó)

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May 18th
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Ballenas enamoradas se dejan ver por estos días en el Pacífico colombiano

Después de 30 minutos de espera se deja ver por solo tres segundos, vuelve a sumergirse en las profundidades del Pacífico durante tres minutos y vuelve a aparecer otros dos segundos más. Pero, la larga espera por esos escasos segundos vale la pena.
Dejan ver su cola, a veces solo una de sus aletas, algunas redondas, otras puntiagudas. Pero por esta época se muestran en todo su esplendor, puede apreciarse hasta su cabeza amplia y aplanada y parte de su enorme cuerpo entre negro brillante y gris oscuro que pesa 40 toneladas.
Antes de sumergirse lo arquean y puede apreciarse un montículo en su dorso por lo que se han ganado el nombre de jorobadas.
Este espectáculo de la naturaleza se repite cado año en aguas del Pacífico Suroriental.
Cuando llega el invierno las ballenas dejan las heladas aguas cerca de las costas del estrecho de Magallanes, en Chile, y emprenden una travesía de dos meses en busca de las cálidas aguas del Pacífico. Buscan las aguas de Ecuador, Panamá, Costa Rica y Colombia para aparearse y dar a luz a sus ballenatos.
Son ellos, con su tonelada y media de peso, los que se ven saltar. Lo hacen para fortalecer sus músculos, aunque los turistas que los observan a 200 metros de distancia se van convencidos, después del avistamiento, de que las crías lo que hacían, con tanto salto, era saludarlos.
Esta prohibido acercarse demasiado a las ballenas, perseguirlas en las lanchas y hacer ruido. Pero cuando los ballenatos saltan, la gente se olvida de la última recomendación y comienza a aplaudir emocionada.
Ellas emprendieron un viaje de 8.500 kilómetros, la migración más larga de mamífero conocido, por eso, los escasos tres segundos que permanecen en la superficie generan tanta conmoción.
El biólogo de la Corporación Autónoma Regional del Valle (Cvc), Edward Sevilla, dice que de acuerdo con las investigaciones y con la literatura disponible, en Bahía Málaga, Pacífico vallecaucano, es donde más ballenatos nacen, el hecho se atribuye a la tranquilidad de las aguas. Llegan 500 hembras por año y nacen 100 ballenatos. En Nuquí, en el Chocó, nacen entre 20 y 30.
Antes de comenzar el viaje hacia el sitio que las vio nacer, las ballenas comen 1,5 tonelada diaria de calamares, peces pequeños y krill, un camarón que mide solo 25 milímetros. Necesitan acu-mular mucha reserva para la larga travesía. Cuatro meses después, cuando emprenden el regreso desde el paraíso tropical hacia el Polo Sur, habrán perdido el 25 por ciento de su peso cor-poral.
Las últimas en partir, hacia finales de septiembre, serán las madres con sus crías.
Fuente: El Tiempo
Ballenas jorobadasDespués de 30 minutos de espera se deja ver por solo tres segundos, vuelve a sumergirse en las profundidades del Pacífico durante tres minutos y vuelve a aparecer otros dos segundos más. Pero, la larga espera por esos escasos segundos vale la pena.

Dejan ver su cola, a veces solo una de sus aletas, algunas redondas, otras puntiagudas. Pero por esta época se muestran en todo su esplendor, puede apreciarse hasta su cabeza amplia y aplanada y parte de su enorme cuerpo entre negro brillante y gris oscuro que pesa 40 toneladas.

Antes de sumergirse lo arquean y puede apreciarse un montículo en su dorso por lo que se han ganado el nombre de jorobadas. Este espectáculo de la naturaleza se repite cado año en aguas del Pacífico Suroriental.

Cuando llega el invierno las ballenas dejan las heladas aguas cerca de las costas del estrecho de Magallanes, en Chile, y emprenden una travesía de dos meses en busca de las cálidas aguas del Pacífico. Buscan las aguas de Ecuador, Panamá, Costa Rica y Colombia para aparearse y dar a luz a sus ballenatos.

Son ellos, con su tonelada y media de peso, los que se ven saltar. Lo hacen para fortalecer sus músculos, aunque los turistas que los observan a 200 metros de distancia se van convencidos, después del avistamiento, de que las crías lo que hacían, con tanto salto, era saludarlos.

Esta prohibido acercarse demasiado a las ballenas, perseguirlas en las lanchas y hacer ruido. Pero cuando los ballenatos saltan, la gente se olvida de la última recomendación y comienza a aplaudir emocionada.

Ellas emprendieron un viaje de 8.500 kilómetros, la migración más larga de mamífero conocido, por eso, los escasos tres segundos que permanecen en la superficie generan tanta conmoción.

El biólogo de la Corporación Autónoma Regional del Valle (Cvc), Edward Sevilla, dice que de acuerdo con las investigaciones y con la literatura disponible, en Bahía Málaga, Pacífico vallecaucano, es donde más ballenatos nacen, el hecho se atribuye a la tranquilidad de las aguas. Llegan 500 hembras por año y nacen 100 ballenatos. En Nuquí, en el Chocó, nacen entre 20 y 30.

Antes de comenzar el viaje hacia el sitio que las vio nacer, las ballenas comen 1,5 tonelada diaria de calamares, peces pequeños y krill, un camarón que mide solo 25 milímetros. Necesitan acu-mular mucha reserva para la larga travesía. Cuatro meses después, cuando emprenden el regreso desde el paraíso tropical hacia el Polo Sur, habrán perdido el 25 por ciento de su peso cor-poral.

Las últimas en partir, hacia finales de septiembre, serán las madres con sus crías.

Fuente: El Tiempo
 

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