Territorio Chocoano Noticias - Quibdó (Chocó)

Monday
May 21st
Text size
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

Indígena del Baudó (Chocó) traduce la biblia a su lengua nativa

La historia del origen del mundo que Tilson Papelito Nampia escuchaba en palabras de su abuela Alicia, a orillas del río Baudó, en el Chocó, cuando era niño, tiene mucho parecido con la que cuenta el libro del Génesis, en La Biblia.
Así lo comprobó este joven indígena, de 23 años, cuando se embarcó en la tarea de traducir el libro sagrado a su lengua nativa, el embera baudó.
Tilson pertenece a la comunidad indígena de Guadualito, que está asentada a orillas del río Baudó, en el Chocó, y que queda a dos días de viaje de Pereira (Risaralda). A esta ciudad llegó hace seis años con el propósito de terminar sus estudios de secundaria, tarea que pudo cumplir gracias al apoyo de la Fundación Desarrollo Marginado para los Pueblos Indígenas.
“Vivía en mi comunidad, que está conformada por unas 500 personas. Gracias a una profesora de Istmina hicimos el contacto para venir a estudiar aquí en Pereira”, cuenta el joven, que está casado con Gloria Inés, una indígena de 20 años, con la que tiene dos hijos: Deisy, de un año y medio y Cristian, que nació hace dos semanas.
Tilson estuvo un tiempo en su resguardo, dedicado al cultivo de plátano, de arroz y a la pesca de camarón, cangrejo y barbudo, que son su comida favorita.
“Hace dos años, y gracias a la misma Fundación, pude regresar a Pereira para iniciar una carrera profesional. Acabo de terminar primer semestre de Pedagogía Infantil, con la Universidad del Tolima a distancia”, dice el joven, quien asegura que con sus estudios podrá favorecer a los casi 150 niños que hacen parte de su resguardo.
La Fundación que le ha dado la mano a Tilson tiene vínculos con la Iglesia Presbiteriana, con sede principal en Estados Unidos. Por eso, él y su familia se bautizaron en este culto y van a misa cada ocho días a una bonita construcción en la Avenida Circunvalar de Pereira.
También, por esta cercanía, a Tilson le encomendaron la misión especial de traducir La Biblia al embera baudó, lengua que hablan en su comunidad.
“Hay muchos indígenas que no entienden La Biblia y su interpretación, porque en algunas partes dice, por ejemplo, ‘sáquese los ojos’ y la gente no puede interpretar eso así como es, qué tal que se vayan a hacer eso”, dice el joven, que ya tiene casi traducido todo el Nuevo Testamento y algunos libros del Antiguo Testamento, incluyendo el Génesis, el que más le ha gustado.
“Ewari aba akiorepa ojia ejuata chaba pajata”. Con esta frase empieza el primer libro de La Biblia para los embera baudó. En castellano diría: “El primer día, Dios hizo la tierra y el cielo”.
Tilson confiesa que la traducción ha sido difícil, sobre todo, porque hay muchas palabras de La Biblia en castellano que no tiene cómo trasladar a su lengua.
“Me toca tener un diccionario al lado, esa es mi forma de resolver el problema, hay palabras que se acercan a lo que La Biblia quiere decir”, señala el joven, que trabaja, de lunes a viernes, encerrado en una oficina del barrio Maraya de la capital risaraldense.
Por su trabajo, Tilson recibe un salario con el que mantiene a su familia.
También ha escrito unas nueve cartillas, en embera y castellano, para difundir la cultura de su pueblo.
Los libros que Tilson traduce se los envía, por correo electrónico, a los pastores de su iglesia en Estados Unidos.
“Vamos a ver cuánto dura el proyecto, pero yo creo que para tener La Biblia completa uno podría tardarse casi 30 años”, afirma.
Fuente: El Tiempo
IndigenaLa historia del origen del mundo que Tilson Papelito Nampia escuchaba en palabras de su abuela Alicia, a orillas del río Baudó, en el Chocó, cuando era niño, tiene mucho parecido con la que cuenta el libro del Génesis, en La Biblia.

Así lo comprobó este joven indígena, de 23 años, cuando se embarcó en la tarea de traducir el libro sagrado a su lengua nativa, el embera baudó.

Tilson pertenece a la comunidad indígena de Guadualito, que está asentada a orillas del río Baudó, en el Chocó, y que queda a dos días de viaje de Pereira (Risaralda). A esta ciudad llegó hace seis años con el propósito de terminar sus estudios de secundaria, tarea que pudo cumplir gracias al apoyo de la Fundación Desarrollo Marginado para los Pueblos Indígenas.

“Vivía en mi comunidad, que está conformada por unas 500 personas. Gracias a una profesora de Istmina hicimos el contacto para venir a estudiar aquí en Pereira”, cuenta el joven, que está casado con Gloria Inés, una indígena de 20 años, con la que tiene dos hijos: Deisy, de un año y medio y Cristian, que nació hace dos semanas.

Tilson estuvo un tiempo en su resguardo, dedicado al cultivo de plátano, de arroz y a la pesca de camarón, cangrejo y barbudo, que son su comida favorita.

“Hace dos años, y gracias a la misma Fundación, pude regresar a Pereira para iniciar una carrera profesional. Acabo de terminar primer semestre de Pedagogía Infantil, con la Universidad del Tolima a distancia”, dice el joven, quien asegura que con sus estudios podrá favorecer a los casi 150 niños que hacen parte de su resguardo.

La Fundación que le ha dado la mano a Tilson tiene vínculos con la Iglesia Presbiteriana, con sede principal en Estados Unidos. Por eso, él y su familia se bautizaron en este culto y van a misa cada ocho días a una bonita construcción en la Avenida Circunvalar de Pereira.

También, por esta cercanía, a Tilson le encomendaron la misión especial de traducir La Biblia al embera baudó, lengua que hablan en su comunidad.

“Hay muchos indígenas que no entienden La Biblia y su interpretación, porque en algunas partes dice, por ejemplo, ‘sáquese los ojos’ y la gente no puede interpretar eso así como es, qué tal que se vayan a hacer eso”, dice el joven, que ya tiene casi traducido todo el Nuevo Testamento y algunos libros del Antiguo Testamento, incluyendo el Génesis, el que más le ha gustado.

“Ewari aba akiorepa ojia ejuata chaba pajata”. Con esta frase empieza el primer libro de La Biblia para los embera baudó. En castellano diría: “El primer día, Dios hizo la tierra y el cielo”.

Tilson confiesa que la traducción ha sido difícil, sobre todo, porque hay muchas palabras de La Biblia en castellano que no tiene cómo trasladar a su lengua.

“Me toca tener un diccionario al lado, esa es mi forma de resolver el problema, hay palabras que se acercan a lo que La Biblia quiere decir”, señala el joven, que trabaja, de lunes a viernes, encerrado en una oficina del barrio Maraya de la capital risaraldense.

Por su trabajo, Tilson recibe un salario con el que mantiene a su familia.

También ha escrito unas nueve cartillas, en embera y castellano, para difundir la cultura de su pueblo.

Los libros que Tilson traduce se los envía, por correo electrónico, a los pastores de su iglesia en Estados Unidos.

“Vamos a ver cuánto dura el proyecto, pero yo creo que para tener La Biblia completa uno podría tardarse casi 30 años”, afirma.

Fuente: El Tiempo
 

Escribir un comentario

Las opiniones expresadas aquí por los usuarios son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de Territorio Chocoano Noticias. Los comentarios ofensivos, racistas y discriminatorios que inciten a la violencia o que infrinjan leyes colombianas serán eliminados.