El presidente Barack Obama ha hablado por primera vez del caso del adolescente negro desarmado asesinado por un voluntario de una patrulla ciudadana que se quejaba de que el chico parecía sospechoso y le miraba mal.Obama fue interrogado por un reportero durante la presentación del nuevo jefe del Banco Mundial. Sólo admitió una pregunta y la contestó despacio, algo nervioso incluso. Aseguró que no quería "obstaculizar" la labor de la Justicia con sus declaraciones, pero claramente se puso del lado de la familia de Trayvon Martin.
"Sólo puedo imaginar por lo que están pasando los padres. Cuando pienso en este chico, pienso en mis propios hijos. Cualquier padre en Estados Unidos puede entender por qué es imprescindible que investiguemos todos los aspectos de esto... Todas las autoridades locales y federales tienen que trabajar juntas para saber exactamente por qué sucedió esto", dijo Obama, que se refirió a la revisión de las leyes que permiten al asesino del joven seguir libre, pero también intentó conectar en el plano más emocional con el público, refiriéndose varias veces a sus hijas.
Y también a su propia raza. "Si yo tuviera un hijo, se parecería a Trayvon", dijo el presidente.
EL CASO TRAYVON MARTIN
Trayvon murió el pasado 26 de febrero cuando volvía de hacer compras en un almacén de la ciudad de Sanford, Florida. George Zimmerman -autoproclamado jefe de la milicia ciudadania local- consideró que mostraba una actitud amenazante y llamó al 911 para informar que un "negro caminaba con algo en las manos y actuaba de manera sospechosa".
Cuando los policías llegaron, encontraron al adolescente muerto en el piso, y a Zimmerman con un arma en la mano. Según dijo, actuó en legítima defensa. Posteriormente, se supo que lo que llevaba el adolescente era un teléfono, una gaseosa y un paquete de golosinas para su hermano menor.



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