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May 22nd
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Arnoldo, el buscador de oro

A las siete y treinta de la tarde del pasado martes 31 de mayo, la Embajada de Francia ofreció en la residencia del Embajador un homenaje emotivo a Arnoldo Palacios, chocoano del mundo. Asistieron periodistas, admiradores y amigos del escritor. El señor Embajador de Francia, Jean-Pierre Vandoorne, en discurso breve, matizado de excelente humor galo-bogotano, ofreció el homenaje, consistente en la proyección de una entrevista al autor de 'Las Estrellas son Negras', realizada por Adrien Majourel, adjunto de prensa de la Embajada de Francia, con fotografías de Robert West y pinturas de Pedro Ruiz.
El Embajador Vandoorne reveló que el entrevistador Adrien Majourel había cumplido su misión en la Embajada y que regresaría a París en los próximos días. "Preguntado cuál era su último deseo en Colombia antes de partir, Adrien expreso que no deseaba otra despedida diferente a la de rendirle un homenaje a su amigo, el escritor Arnoldo Palacios", dijo el Embajador.
Ese homenaje de amistad cristalizó en el video entrevista de 20 minutos, titulado 'Arnoldo Palacios, Buscador de oro'. Arnoldo hace allí un relato agradable de la historia de su vida, desde el momento en que, a los tres años, es atacado por la poliomielitis. "Pero no tuve ningún problema. Mis amigos de la infancia me cargaban a todas partes y así pasé esos años sin que mi impedimento para caminar me impidiera movilizarme". Después, en mula, salió de Cértegui hasta Quibdó, a los dieciocho años, y se las arregló para llegar a Bogotá, donde terminó su bachillerato en el colegio Camilo Torres, y cultivó la amistad de los intelectuales, artistas y escritores de su generación, de los que aún viven Tito Livio Caldas, Gustavo Vasco, Fernando Oramas, Alberto Zalamea y Roberto Uribe Pinto. Raúl Alameda, el gran analista de los sistemas económicos, y fino escritor, murió hace pocos días, ya cercano a los noventa años.
El relato-entrevista termina en la experiencia vivida por Arnoldo Palacios el 9 de abril (episodio que relata de manera magistral en su novela 'La selva y la lluvia') cuando, habiendo terminado de pasar a limpio, en una máquina de escribir del Ministerio de Educación que le facilitaron dos funcionarias condescendientes amigas suyas, fue asaltado el Ministerio por los amotinados, que les prendieron candela a las oficinas. Por cuenta del furor popular que levantó el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, ardieron, desde la primera página hasta la última, los manuscritos originales de 'Las estrellas son negras'  y la copia que Arnoldo acababa de sacar. "La reconstruí en quince días" le cuenta al entrevistador.
Adrien Majourel explicó a los asistentes que la entrevista completa dura dos horas. Fue necesario, para el homenaje del 31 de mayo, condensarla en un video de 20 minutos; pero se propone sacarla íntegra en un futuro no muy lejano.
Las fotografías de distintos aspectos del Chocó, que ilustran la voz de Arnoldo Palacios, tomadas por Robert West, son alucinantes. Captan en todo su esplendor y grandiosidad aquel mundo mágico, de paisajes indescriptibles, de una belleza abrumadora, en el que Arnoldo Palacios vivió su infancia. Según lo señaló Adrien Majourel, la colección de las fotografías de Robert West se encuentra depositada en la Biblioteca Luis Ángel Arango.
Prodigiosa como las fotos es la serie de pinturas que las acompañan. Obra del extraordinario pintor hiperrealista colombiano Pedro Ruiz, forman una  'chef-d'oeuvre' auténtica.
¿Por qué el documental se tituló 'Arnoldo Palacios, buscador de oro'? Podría pensarse que siendo el Chocó la tierra donde, dicen, abunda el codiciado metal, le dedicó Arnoldo algunos años de su vida a buscar el oro que pusiera remedio a su escasez de recursos y a la pobreza de sus compatriotas. Arnoldo no buscó jamás en su tierra ni una pepita de oro. Publicada 'Las estrellas son negras', marchó a París (con una beca para estudiar idiomas que le consiguió Aristóbulo Pardo) en busca del tesoro que llevaba consigo. Tesoro que derramó a manos llenas en 'Las estrellas son negras' 'La selva y la lluvia', 'En busca de mi madrededios' 'El duende y la guitarra' y otras novelas que marcan un hito literario. Este oro de kilates intelectuales acumulado en el cerebro  de Arnoldo Palacios es al que se refiere el título de la entrevista.
Por Enrique Santos Molano, columnista de El Tiempo
enrique santosA las siete y treinta de la tarde del pasado martes 31 de mayo, la Embajada de Francia ofreció en la residencia del Embajador un homenaje emotivo a Arnoldo Palacios, chocoano del mundo. Asistieron periodistas, admiradores y amigos del escritor. El señor Embajador de Francia, Jean-Pierre Vandoorne, en discurso breve, matizado de excelente humor galo-bogotano, ofreció el homenaje, consistente en la proyección de una entrevista al autor de 'Las Estrellas son Negras', realizada por Adrien Majourel, adjunto de prensa de la Embajada de Francia, con fotografías de Robert West y pinturas de Pedro Ruiz.

El Embajador Vandoorne reveló que el entrevistador Adrien Majourel había cumplido su misión en la Embajada y que regresaría a París en los próximos días. "Preguntado cuál era su último deseo en Colombia antes de partir, Adrien expreso que no deseaba otra despedida diferente a la de rendirle un homenaje a su amigo, el escritor Arnoldo Palacios", dijo el Embajador.

Ese homenaje de amistad cristalizó en el video entrevista de 20 minutos, titulado 'Arnoldo Palacios, Buscador de oro'. Arnoldo hace allí un relato agradable de la historia de su vida, desde el momento en que, a los tres años, es atacado por la poliomielitis. "Pero no tuve ningún problema. Mis amigos de la infancia me cargaban a todas partes y así pasé esos años sin que mi impedimento para caminar me impidiera movilizarme". Después, en mula, salió de Cértegui hasta Quibdó, a los dieciocho años, y se las arregló para llegar a Bogotá, donde terminó su bachillerato en el colegio Camilo Torres, y cultivó la amistad de los intelectuales, artistas y escritores de su generación, de los que aún viven Tito Livio Caldas, Gustavo Vasco, Fernando Oramas, Alberto Zalamea y Roberto Uribe Pinto. Raúl Alameda, el gran analista de los sistemas económicos, y fino escritor, murió hace pocos días, ya cercano a los noventa años.

El relato-entrevista termina en la experiencia vivida por Arnoldo Palacios el 9 de abril (episodio que relata de manera magistral en su novela 'La selva y la lluvia') cuando, habiendo terminado de pasar a limpio, en una máquina de escribir del Ministerio de Educación que le facilitaron dos funcionarias condescendientes amigas suyas, fue asaltado el Ministerio por los amotinados, que les prendieron candela a las oficinas. Por cuenta del furor popular que levantó el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, ardieron, desde la primera página hasta la última, los manuscritos originales de 'Las estrellas son negras'  y la copia que Arnoldo acababa de sacar. "La reconstruí en quince días" le cuenta al entrevistador.

Adrien Majourel explicó a los asistentes que la entrevista completa dura dos horas. Fue necesario, para el homenaje del 31 de mayo, condensarla en un video de 20 minutos; pero se propone sacarla íntegra en un futuro no muy lejano.

Las fotografías de distintos aspectos del Chocó, que ilustran la voz de Arnoldo Palacios, tomadas por Robert West, son alucinantes. Captan en todo su esplendor y grandiosidad aquel mundo mágico, de paisajes indescriptibles, de una belleza abrumadora, en el que Arnoldo Palacios vivió su infancia. Según lo señaló Adrien Majourel, la colección de las fotografías de Robert West se encuentra depositada en la Biblioteca Luis Ángel Arango.

Prodigiosa como las fotos es la serie de pinturas que las acompañan. Obra del extraordinario pintor hiperrealista colombiano Pedro Ruiz, forman una  'chef-d'oeuvre' auténtica.

¿Por qué el documental se tituló 'Arnoldo Palacios, buscador de oro'? Podría pensarse que siendo el Chocó la tierra donde, dicen, abunda el codiciado metal, le dedicó Arnoldo algunos años de su vida a buscar el oro que pusiera remedio a su escasez de recursos y a la pobreza de sus compatriotas. Arnoldo no buscó jamás en su tierra ni una pepita de oro. Publicada 'Las estrellas son negras', marchó a París (con una beca para estudiar idiomas que le consiguió Aristóbulo Pardo) en busca del tesoro que llevaba consigo. Tesoro que derramó a manos llenas en 'Las estrellas son negras' 'La selva y la lluvia', 'En busca de mi madrededios' 'El duende y la guitarra' y otras novelas que marcan un hito literario. Este oro de kilates intelectuales acumulado en el cerebro  de Arnoldo Palacios es al que se refiere el título de la entrevista.

Por Enrique Santos Molano, columnista de El Tiempo

 

Comentarios 

 
0 #1 Alegria 27-07-2011 21:36
Maestro Arnoldo, gracias, muchas gracias, por llevar tan en alto el nombre de nuestra tierra, admirado de mi parte, eternamente. Un abrazo enorme desde el rincón de mis amores, el lugar mas hermoso del planeta, desde mi Chocó, desde la entrañable capital Quibdó.
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