El fenómeno de las encuestas tiene unos momentos de permanente utilización y consulta, como casi todo en la vida, por cuanto su cientificidad no tiene forma de ser desconocida no solo en Colombia, sino en cualquier parte del mundo; y ese punto cumbre de esta herramienta valiosa y moderna se logra precisamente en períodos o etapas electorales como aquella en la cual nos encontramos. Pasados los tiempos de los comicios la palabra encuesta pierde vigencia casi totalmente, convirtiéndose entonces en herramienta importante para estadísticos, economistas y similares, pues ella resulta de mucha utilidad también en la observación de comportamientos animal y humanos, con lo cual se elaboran esquemas requeridos para el estudio de variadas realidades.
Pues bien, ya se están conociendo algunos resultados como consecuencia de las encuestas realizadas, con los cuales se va desnudando la realidad de aquello que pudiera acontecer el próximo 30 del mes de octubre, día de elecciones, para proveer cargos uninominales y a las distintas corporaciones, valga decir, asamblea y concejos municipales; pero prudente resulta reconocer el abuso que generalmente cometen los perdedores con esta herramienta revestida de un altísimo grado de cientificidad y efectividad, cuando procuran engañar al electorado generándoles confianza en el triunfo lejano por demás, colocándose a la par o por encima de los candidatos realmente queridos por los ciudadanos de bien; prohibido dejarse engañar…!. En todo caso, como se los venía diciendo, las cifras arrojadas por las encuestas conocidas muestran una realidad clara y transparente: para la gobernación del Chocó la gente desea el triunfo de Luis Gilberto Murillo Urrutia, a quien le reconocen su capacidad académica, su calidad como persona de bien y su visión nacional e internacional producto ambas, pero en forma especial la segunda, de su trasegar dentro y fuera del país, lo cual le ha valido la oportunidad de foguearse con representantes de entidades públicas y privadas, así como de integrantes de gobiernos importantes, con lo que su bagaje se torna inalcanzable para sus émulos. Como sus posibilidades de obtener cooperación internacional para beneficio del departamento no resulta fácil de ser superada, ni tan siquiera alcanzada por sus contrincantes, nos vamos dando cuenta de la marcada diferencia objetiva y real de Luis Gilberto en relación con sus contendores; y eso es así, pues sin tener la necesidad de pretender ufanarnos de esta aseveración- por cuanto de eso no se trata-, resulta clara la conveniencia de la elección del candidato de la Coalición por la Unidad y el Progreso del Chocó-CPC- para regir los destinos de esta tierra, porque su presencia regentando esta comarca generará la llegada de inversionistas, de organizaciones y grandes ONGs aportando a nuestro desarrollo, instituciones con las que ya se ha tenido relación laboral.
En cuanto se refiere al ámbito local, las aludidas encuestas han mostrado la presencia triunfadora de la coalición liderada por Zulia Mena, quien- en compañía de Isaías Ibargüen y otros miembros prestantes de la política quibdoseña y chocoana- han venido liderando un largo proceso para recuperar aquello que ella debió ostentar hace cerca de 4 años, valga decir, la alcaldía de la capital de los chocoanos. Esta batalladora mujer, gestora de uno de los barrios más populares de Quibdó, también se ha sabido foguear en el campo internacional en donde se ha encontrado en varias ocasiones con Luis Gilberto, siempre en procura de servirle a los afro colombianos en general y a los chocoanos en particular; por eso resulta lógico y entendible el hecho de buscar un trabajo armónico, serio y sin egoísmos de estos dos aspirantes, por cuanto claramente pudieran complementarse para internacionalizar los problemas del Chocó y de Quibdó. Impedir o no dinamizar esta unidad de criterios sería un desperdicio frente a la necesidad de lograr darle un timonazo al estado de cosas departamental y municipal que hoy prevalece en esta parte de la Nación; de igual manera esta unión en mora de declarase será un ejemplo de trabajo no sólo para el departamento sino también para Colombia, pues sus actividades serán complementarias, mas no las indicadas para la posible duplicidad de funciones o acciones(cada uno por su lado); creemos en la posibilidad de consolidar esta llave ganadora. Si se realizara una encuesta entre quibdoseños y residentes en ésta ciudad y a éstos se les consultara si están de acuerdo con seguir manteniendo el actual rumbo de esta capital, con seguridad que la respuesta sería abrumadoramente negativa; misma respuesta si esa pregunta se hiciera a lo largo y ancho del departamento; luego se impone la necesidad de un cambio para los respectivos entes territoriales. Encuestemos si quieren.
Por Yesid Perea Mosquera, abogado.
El fenómeno de las encuestas tiene unos momentos de permanente utilización y consulta, como casi todo en la vida, por cuanto su cientificidad no tiene forma de ser desconocida no solo en Colombia, sino en cualquier parte del mundo; y ese punto cumbre de esta herramienta valiosa y moderna se logra precisamente en períodos o etapas electorales como aquella en la cual nos encontramos. Pasados los tiempos de los comicios la palabra encuesta pierde vigencia casi totalmente, convirtiéndose entonces en herramienta importante para estadísticos, economistas y similares, pues ella resulta de mucha utilidad también en la observación de comportamientos animal y humanos, con lo cual se elaboran esquemas requeridos para el estudio de variadas realidades. Pues bien, ya se están conociendo algunos resultados como consecuencia de las encuestas realizadas, con los cuales se va desnudando la realidad de aquello que pudiera acontecer el próximo 30 del mes de octubre, día de elecciones, para proveer cargos uninominales y a las distintas corporaciones, valga decir, asamblea y concejos municipales; pero prudente resulta reconocer el abuso que generalmente cometen los perdedores con esta herramienta revestida de un altísimo grado de cientificidad y efectividad, cuando procuran engañar al electorado generándoles confianza en el triunfo lejano por demás, colocándose a la par o por encima de los candidatos realmente queridos por los ciudadanos de bien; prohibido dejarse engañar…!. En todo caso, como se los venía diciendo, las cifras arrojadas por las encuestas conocidas muestran una realidad clara y transparente: para la gobernación del Chocó la gente desea el triunfo de Luis Gilberto Murillo Urrutia, a quien le reconocen su capacidad académica, su calidad como persona de bien y su visión nacional e internacional producto ambas, pero en forma especial la segunda, de su trasegar dentro y fuera del país, lo cual le ha valido la oportunidad de foguearse con representantes de entidades públicas y privadas, así como de integrantes de gobiernos importantes, con lo que su bagaje se torna inalcanzable para sus émulos. Como sus posibilidades de obtener cooperación internacional para beneficio del departamento no resulta fácil de ser superada, ni tan siquiera alcanzada por sus contrincantes, nos vamos dando cuenta de la marcada diferencia objetiva y real de Luis Gilberto en relación con sus contendores; y eso es así, pues sin tener la necesidad de pretender ufanarnos de esta aseveración- por cuanto de eso no se trata-, resulta clara la conveniencia de la elección del candidato de la Coalición por la Unidad y el Progreso del Chocó-CPC- para regir los destinos de esta tierra, porque su presencia regentando esta comarca generará la llegada de inversionistas, de organizaciones y grandes ONGs aportando a nuestro desarrollo, instituciones con las que ya se ha tenido relación laboral.
En cuanto se refiere al ámbito local, las aludidas encuestas han mostrado la presencia triunfadora de la coalición liderada por Zulia Mena, quien- en compañía de Isaías Chalá y otros miembros prestantes de la política quibdoseña y chocoana- han venido liderando un largo proceso para recuperar aquello que ella debió ostentar hace cerca de 4 años, valga decir, la alcaldía de la capital de los chocoanos. Esta batalladora mujer, gestora de uno de los barrios más populares de Quibdó, también se ha sabido foguear en el campo internacional en donde se ha encontrado en varias ocasiones con Luis Gilberto, siempre en procura de servirle a los afro colombianos en general y a los chocoanos en particular; por eso resulta lógico y entendible el hecho de buscar un trabajo armónico, serio y sin egoísmos de estos dos aspirantes, por cuanto claramente pudieran complementarse para internacionalizar los problemas del Chocó y de Quibdó. Impedir o no dinamizar esta unidad de criterios sería un desperdicio frente a la necesidad de lograr darle un timonazo al estado de cosas departamental y municipal que hoy prevalece en esta parte de la Nación; de igual manera esta unión en mora de declarase será un ejemplo de trabajo no sólo para el departamento sino también para Colombia, pues sus actividades serán complementarias, mas no las indicadas para la posible duplicidad de funciones o acciones(cada uno por su lado); creemos en la posibilidad de consolidar esta llave ganadora. Si se realizara una encuesta entre quibdoseños y residentes en ésta ciudad y a éstos se les consultara si están de acuerdo con seguir manteniendo el actual rumbo de esta capital, con seguridad que la respuesta sería abrumadoramente negativa; misma respuesta si esa pregunta se hiciera a lo largo y ancho del departamento; luego se impone la necesidad de un cambio para los respectivos entes territoriales. Encuestemos si quieren.
Por Yesid Perea Mosquera, abogado.



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