Ciertamente, hoy día en todo el país debe haber muchas personas deseosas del pronto final de la jornada comicial, ésta cada vez más caliente, pero en igual sentido pletórica de toda clase de situaciones relacionadas con los intereses partidistas, los cuales generalmente priman por encima de los generales y colectivos, invirtiéndose la razón natural y el deber ser. Creo hacer parte de quienes deseamos la terminación del período eleccionario, pues de esa manera pronto se confirmará el querer del pueblo- contando con la neutralidad de quienes deben limitarse a escrutar-, pero en forma especial porque deja uno de escuchar tantas aberraciones de todo tipo, en la búsqueda de conseguir la mejor manera de afectar con la trampa y la calumnia a hijos del Chocó deseosos de colocar sus conocimientos al servicio del pueblo, de la comunidad en general.
Las personas de bien han sabido establecer cómo resulta de provechoso darle aplicación a aquella máxima según la cual, lo importante debe primar sobre lo urgente; en igual sentido piensan las comunidades organizadas y reflexivas de sus necesidades, pero en forma especial, conscientes respecto de cómo se debe actuar para obtener los mecanismos tendientes a suplirlas. Para el logro del propósito común entonces, se impone para los asociados la obligación de actuar en consonancia y para ello surge imperiosa la importancia propia del líder, es decir, esa persona con capacidad para dirigir un partido político, un grupo social o colectividad; o como dice el Diccionario Ciencias de la Conducta, son “cualidades de personalidad y capacidad que favorecen la guía y el control de otros individuos”. Sin embargo, lo que estamos viviendo es un desaforado interés por trancar el camino de quien se ha mostrado como un líder carismático y legítimo, o sea, una persona con capacidad para generar entusiasmo, quien ha obtenido dicha posibilidad en forma legítima. Estas dos clases de liderazgo se oponen al liderazgo ilegítimo, con el cual se pretende conseguir el poder por medio de cualquier forma, sin importar cómo le puede ir al pueblo, o lo que es más, pretenden mantener una especie de statu quo a pesar de todas las necesidades de esa comunidad agobiada por la acción o la omisión de esos ciudadanos.
A pesar de no querer distraerme ni distraer a mis oyentes y/o lectores, esa introducción muy cercana o real a los acontecimientos de hoy, se debe a todas las artimañas de las cuales se están valiendo los enemigos de la aspiración de Luis Gilberto Murillo Urrutia, en el propósito de frenar su ascendente carrera hacia la gobernación del departamento; el último palo en la rueda se refiere nuevamente a la ya superada inhabilidad, y han utilizado al diario El espectador.com para regresar a una discusión ya zanjada y de la cual la máxima autoridad en materia electoral, el Consejo Nacional Electoral, ha dejado en claro la ausencia de impedimento alguno para que el candidato Murillo Urrutia pueda buscar el favor popular. Antes acudieron a esa instancia para impugnar la inscripción por cuanto la consideraron la legalmente establecida para pronunciarse sobre el particular, pero cuando la respuesta jurídica no se acomodó a sus intereses, entonces tan alto tribunal dejó de tener importancia y competencia para definir las impugnaciones buscadas por los individuos impugnantes; cómo les parece..!. Referirme a estas circunstancias va en contravía del querer de este servidor y del deseo del candidato de la Coalición por la Unidad y el Progreso del Chocó-CPC, pero hay personas que se dejan distraer y se preocupan seriamente por la desinformación generada en cabeza de los líderes ilegítimos a los cuales aludí; no puede ser que quienes pretenden dirigir los destinos del departamento, en forma personal se dediquen a estas alturas del proceso, a entregar hojas volantes todavía con el superado certificado de la procuraduría, a entregar añejos escritos de El Espectador y a mencionar disque el CNE no es el organismo indicado para impugnar una inscripción y para pronunciarse respecto a dicha acción legal. Hoy ellos deberían exponer las tesis para sacar avante a nuestro departamento como bien lo hace Luis Gilberto, antes que pretender armar una campaña con base en los engaños y las mentiras urdidas en contra del candidato de las mayorías. Privilegiemos al Chocó en esta elección eligiendo al mejor (importante), antes que las trampas y las argucias, que es lo urgente para los detractores de turno.
Por Yesid Francisco Perea Mosquera
Ciertamente, hoy día en todo el país debe haber muchas personas deseosas del pronto final de la jornada comicial, ésta cada vez más caliente, pero en igual sentido pletórica de toda clase de situaciones relacionadas con los intereses partidistas, los cuales generalmente priman por encima de los generales y colectivos, invirtiéndose la razón natural y el deber ser. Creo hacer parte de quienes deseamos la terminación del período eleccionario, pues de esa manera pronto se confirmará el querer del pueblo- contando con la neutralidad de quienes deben limitarse a escrutar-, pero en forma especial porque deja uno de escuchar tantas aberraciones de todo tipo, en la búsqueda de conseguir la mejor manera de afectar con la trampa y la calumnia a hijos del Chocó deseosos de colocar sus conocimientos al servicio del pueblo, de la comunidad en general. Las personas de bien han sabido establecer cómo resulta de provechoso darle aplicación a aquella máxima según la cual, lo importante debe primar sobre lo urgente; en igual sentido piensan las comunidades organizadas y reflexivas de sus necesidades, pero en forma especial, conscientes respecto de cómo se debe actuar para obtener los mecanismos tendientes a suplirlas. Para el logro del propósito común entonces, se impone para los asociados la obligación de actuar en consonancia y para ello surge imperiosa la importancia propia del líder, es decir, esa persona con capacidad para dirigir un partido político, un grupo social o colectividad; o como dice el Diccionario Ciencias de la Conducta, son “cualidades de personalidad y capacidad que favorecen la guía y el control de otros individuos”. Sin embargo, lo que estamos viviendo es un desaforado interés por trancar el camino de quien se ha mostrado como un líder carismático y legítimo, o sea, una persona con capacidad para generar entusiasmo, quien ha obtenido dicha posibilidad en forma legítima. Estas dos clases de liderazgo se oponen al liderazgo ilegítimo, con el cual se pretende conseguir el poder por medio de cualquier forma, sin importar cómo le puede ir al pueblo, o lo que es más, pretenden mantener una especie de statu quo a pesar de todas las necesidades de esa comunidad agobiada por la acción o la omisión de esos ciudadanos.
A pesar de no querer distraerme ni distraer a mis oyentes y/o lectores, esa introducción muy cercana o real a los acontecimientos de hoy, se debe a todas las artimañas de las cuales se están valiendo los enemigos de la aspiración de Luis Gilberto Murillo Urrutia, en el propósito de frenar su ascendente carrera hacia la gobernación del departamento; el último palo en la rueda se refiere nuevamente a la ya superada inhabilidad, y han utilizado al diario El espectador.com para regresar a una discusión ya zanjada y de la cual la máxima autoridad en materia electoral, el Consejo Nacional Electoral, ha dejado en claro la ausencia de impedimento alguno para que el candidato Murillo Urrutia pueda buscar el favor popular. Antes acudieron a esa instancia para impugnar la inscripción por cuanto la consideraron la legalmente establecida para pronunciarse sobre el particular, pero cuando la respuesta jurídica no se acomodó a sus intereses, entonces tan alto tribunal dejó de tener importancia y competencia para definir las impugnaciones buscadas por los individuos impugnantes; cómo les parece..!. Referirme a estas circunstancias va en contravía del querer de este servidor y del deseo del candidato de la Coalición por la Unidad y el Progreso del Chocó-CPC, pero hay personas que se dejan distraer y se preocupan seriamente por la desinformación generada en cabeza de los líderes ilegítimos a los cuales aludí; no puede ser que quienes pretenden dirigir los destinos del departamento, en forma personal se dediquen a estas alturas del proceso, a entregar hojas volantes todavía con el superado certificado de la procuraduría, a entregar añejos escritos de El Espectador y a mencionar disque el CNE no es el organismo indicado para impugnar una inscripción y para pronunciarse respecto a dicha acción legal. Hoy ellos deberían exponer las tesis para sacar avante a nuestro departamento como bien lo hace Luis Gilberto, antes que pretender armar una campaña con base en los engaños y las mentiras urdidas en contra del candidato de las mayorías. Privilegiemos al Chocó en esta elección eligiendo al mejor (importante), antes que las trampas y las argucias, que es lo urgente para los detractores de turno.
Por Yesid Francisco Perea Mosquera



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