Territorio Chocoano Noticias - Quibdó (Chocó)

Monday
Jul 28th
Text size
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

El lejano Chocó

Hace 99 años, por  mandato de la Ley 31 de 1912 y por solicitud  de sus pobladores,  Pueblo Rico fue separado del Chocó y anexado a Caldas. Ese hecho amplió el territorio caldense hasta la planicie de la selva húmeda tropical   y abrió las  posibilidades de otra salida al mar.
Sin embargo, a pesar de la Ley 19 de 1933 que decretó  la construcción de la carretera  Pueblo Rico-Nuquí,  la vía apenas llegó a Tadó  en 1986.  Hoy -79 años después- está a 50 kilómetros del punto final y fue suspendida por el actual gobierno. El acceso al Pacífico, entonces, parece una utopía. ¡A ese ritmo avanza la infraestructura en Colombia!
Tanta indolencia  dilata  la integración  del Eje Cafetero y el  Chocó que -por muchas razones-  deben hacer parte de una región administrativa y de planificación  (RAP) de acuerdo a las normas del  ordenamiento territorial.
Pero hay más obstáculos. Los inviernos  terribles convirtieron en una pesadilla el tráfico entre La Virginia y Tadó. Las soluciones son lentas y no van más allá de la ingeniería tradicional.  No contemplan  el manejo  adecuado  de los suelos a lo largo de la arteria nacional.
Las nuevas irrupciones de grupos armados ilegales generan zozobra, expulsan población y frenan las familias campesinas con ganas de regresar a sus parcelas.
Y como si fuera poco,  las comunidades  de la cuenca del San Juan retroceden en su lucha contra la pobreza.   Desde el 2009 el picudo arrasó el 90%  del chontaduro, que es la base de esa  economía. En Santa Cecilia fueron afectadas   290 ha que  abastecían  mercados nacionales y la recuperación tarda  cinco años.Ahora, el escaso empleo proviene de  obras en la vía, de la venta de cacao, borojó y lulo. Esos productos juntos  no alcanzan para proveer  los ingresos familiares.
Aquí  hay preocupación. La Gobernación, la Carder y la UTP buscan alternativasy alianzas con el vecino  para enfrentar esos retos; muchos de los cuales requieren de la ciencia, la tecnología y la innovación.
Hay que  entender que las relaciones con el Chocó son estratégicas para el  futuro  y que es necesario eliminar  las  barreras que alejan lo que está cercano.  Para comenzar, el centenario de Pueblo Rico como municipio del hoy llamado  departamento de Risaralda, puede  ser un motivo para consolidar programas de desarrollo sostenible en la zona  del río San Juan.
Por Carlos López Ángel, columnista de La Tarde.
carlos lopezHace 99 años, por  mandato de la Ley 31 de 1912 y por solicitud de sus pobladores, Pueblo Rico fue separado del Chocó y anexado a Caldas. Ese hecho amplió el territorio caldense hasta la planicie de la selva húmeda tropical y abrió las  posibilidades de otra salida al mar.

Sin embargo, a pesar de la Ley 19 de 1933 que decretó  la construcción de la carretera  Pueblo Rico-Nuquí,  la vía apenas llegó a Tadó  en 1986.  Hoy -79 años después- está a 50 kilómetros del punto final y fue suspendida por el actual gobierno. El acceso al Pacífico, entonces, parece una utopía. ¡A ese ritmo avanza la infraestructura en Colombia!

Tanta indolencia  dilata  la integración  del Eje Cafetero y el  Chocó que -por muchas razones-  deben hacer parte de una región administrativa y de planificación  (RAP) de acuerdo a las normas del  ordenamiento territorial.

Pero hay más obstáculos. Los inviernos  terribles convirtieron en una pesadilla el tráfico entre La Virginia y Tadó. Las soluciones son lentas y no van más allá de la ingeniería tradicional. No contemplan  el manejo adecuado  de los suelos a lo largo de la arteria nacional.

Las nuevas irrupciones de grupos armados ilegales generan zozobra, expulsan población y frenan las familias campesinas con ganas de regresar a sus parcelas.

Y como si fuera poco, las comunidades de la cuenca del San Juan retroceden en su lucha contra la pobreza. Desde el 2009 el picudo arrasó el 90%  del chontaduro, que es la base de esa  economía. En Santa Cecilia fueron afectadas   290 ha que  abastecían  mercados nacionales y la recuperación tarda  cinco años.Ahora, el escaso empleo proviene de  obras en la vía, de la venta de cacao, borojó y lulo. Esos productos juntos  no alcanzan para proveer  los ingresos familiares.

Aquí  hay preocupación. La Gobernación, la Carder y la UTP buscan alternativas y alianzas con el vecino para enfrentar esos retos; muchos de los cuales requieren de la ciencia, la tecnología y la innovación.

Hay que  entender que las relaciones con el Chocó son estratégicas para el futuro y que es necesario eliminar las barreras que alejan lo que está cercano. Para comenzar, el centenario de Pueblo Rico como municipio del hoy llamado departamento de Risaralda, puede ser un motivo para consolidar programas de desarrollo sostenible en la zona  del río San Juan.

Por Carlos López Ángel, columnista de La Tarde.

 

Comentarios 

 
0 #2 John Edins 16-03-2012 14:54
La vida del choco es simplemente manejada por la política nacional
Citar | Reportar al moderador
 
 
0 #1 helmer pal 16-03-2012 12:11
mi choco es una de las tierras mas riccas en colombia lo ideal seria buscar estrategias para el progreso de todo el choco en sus alrededores la cual se encuentra en total abandono por parte del estado.
Citar | Reportar al moderador
 

Escribir un comentario

Las opiniones expresadas aquí por los usuarios son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de Territorio Chocoano Noticias. Los comentarios ofensivos, racistas y discriminatorios que inciten a la violencia o que infrinjan leyes colombianas serán eliminados.

Publicidad