Territorio Chocoano Noticias - Quibdó (Chocó)

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Aug 22nd
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Chocó -Antioquia

Desde que tengo uso de razón, escuché  hablar de la anexión del Chocó al departamento de Antioquia. Cada cierto tiempo, reaparecía el fantasma del vecino poderoso con su historia de colonizaciones y su formidable sentido de empresa. Desde siempre, los paisas han sido objeto de admiración y desconfianza, algo verdaderamente contradictorio, pues si ha habido un cruce constante de etnias es el de afrodescendientes chocoanos y blancos y  mestizos antioqueños.
Nunca se avanzó en la creación de un clima favorable a la iniciativa de anexar el Chocó a su vecino poderoso, pero si alguien ha amenazado la integridad territorial de los chocoanos y se han hecho amos en las zonas más ricas de esta región selvática y costera, han sido los aventureros, comerciantes y empresarios antioqueños: el Chocó es una  tierra prometida a la que se le lanzan de vez en cuando unos zarpazos.
El Chocó ha sido centro de explotación minera mucho antes de pertenecer al departamento del Cauca. Siguió siéndolo a partir de 1906, cuando, por medio del decreto 1347, se separó de las provincianas del Cauca y se convirtió en Intendencia.
Su suerte siguió siendo igual al convertirse en departamento el 3 de noviembre de 1947: tierra de colonizaciones que, con el paso del tiempo, creó  una  élite política ilustrada que hizo brillante presencia nacional pero que en las últimas décadas ha sido señalada por su habilidad clientelista y sus turbios manejos de la administración pública.
El grosero desliz del diputado liberal antioqueño Rodrigo Mesa, alborotó de nuevo los sentimientos dormidos de los chocoanos. "La plata que uno le meta al Chocó -declaró el culebrero político paisa- es como meterle un perfume a un bollo." ¿De qué clase de  bollo o mierda habla el político antioqueño?
Tuvieron que intervenir su esposa, según  dicen; el Partido Liberal, los medios de comunicación nacionales, la ciudadanía y los gobernantes chocoanos para que el hombre medio rectificara sus desatinadas palabras. Pero el daño moral ya estaba hecho y lo que ha revelado el político es el sesgo de soberbia y paternalismo que muchos antioqueños han impuesto en sus relaciones con el Chocó.
Independientemente de que tenga razón al aludir a una clase política que ha estado montada en el caballo de la corrupción, declaraciones como éstas remueven la memoria colectiva y devuelven a los chocoanos a las colonizaciones paisas, al saqueo gradual de sus riquezas y al desdén con que el rico y próspero vecino ha estado tratando a su vecino pobre.
El Chocó no es pobre porque se lo roben sus propios políticos. De hecho, lo han estado haciendo para mantener aceitada la mediocre maquinaria clientelista en el sector público, el mayor empleador del departamento. Es pobre por su marginalidad, porque ha sido tierra de explotaciones mineras y madereras pero no de inversiones sociales, porque han seguido saqueándolo las multinacionales y porque, precisamente por ser pobre, ha hecho de la política un renglón de la economía doméstica.
Por Óscar Collazos, columnista de El Universal
Óscar CollazosDesde que tengo uso de razón, escuché  hablar de la anexión del Chocó al departamento de Antioquia. Cada cierto tiempo, reaparecía el fantasma del vecino poderoso con su historia de colonizaciones y su formidable sentido de empresa. Desde siempre, los paisas han sido objeto de admiración y desconfianza, algo verdaderamente contradictorio, pues si ha habido un cruce constante de etnias es el de afrodescendientes chocoanos y blancos y  mestizos antioqueños.

Nunca se avanzó en la creación de un clima favorable a la iniciativa de anexar el Chocó a su vecino poderoso, pero si alguien ha amenazado la integridad territorial de los chocoanos y se han hecho amos en las zonas más ricas de esta región selvática y costera, han sido los aventureros, comerciantes y empresarios antioqueños: el Chocó es una  tierra prometida a la que se le lanzan de vez en cuando unos zarpazos.

El Chocó ha sido centro de explotación minera mucho antes de pertenecer al departamento del Cauca. Siguió siéndolo a partir de 1906, cuando, por medio del decreto 1347, se separó de las provincianas del Cauca y se convirtió en Intendencia.

Su suerte siguió siendo igual al convertirse en departamento el 3 de noviembre de 1947: tierra de colonizaciones que, con el paso del tiempo, creó  una  élite política ilustrada que hizo brillante presencia nacional pero que en las últimas décadas ha sido señalada por su habilidad clientelista y sus turbios manejos de la administración pública.

El grosero desliz del diputado liberal antioqueño Rodrigo Mesa, alborotó de nuevo los sentimientos dormidos de los chocoanos. "La plata que uno le meta al Chocó -declaró el culebrero político paisa- es como meterle un perfume a un bollo." ¿De qué clase de  bollo o mierda habla el político antioqueño?

Tuvieron que intervenir su esposa, según  dicen; el Partido Liberal, los medios de comunicación nacionales, la ciudadanía y los gobernantes chocoanos para que el hombre medio rectificara sus desatinadas palabras. Pero el daño moral ya estaba hecho y lo que ha revelado el político es el sesgo de soberbia y paternalismo que muchos antioqueños han impuesto en sus relaciones con el Chocó.

Independientemente de que tenga razón al aludir a una clase política que ha estado montada en el caballo de la corrupción, declaraciones como éstas remueven la memoria colectiva y devuelven a los chocoanos a las colonizaciones paisas, al saqueo gradual de sus riquezas y al desdén con que el rico y próspero vecino ha estado tratando a su vecino pobre.

El Chocó no es pobre porque se lo roben sus propios políticos. De hecho, lo han estado haciendo para mantener aceitada la mediocre maquinaria clientelista en el sector público, el mayor empleador del departamento. Es pobre por su marginalidad, porque ha sido tierra de explotaciones mineras y madereras pero no de inversiones sociales, porque han seguido saqueándolo las multinacionales y porque, precisamente por ser pobre, ha hecho de la política un renglón de la economía doméstica.

Por Óscar Collazos, columnista de El Universal

 

Comentarios 

 
0 #5 Benitez 23-05-2012 20:36
No se extranen de las palabras del desqiciado di******do meza que en medio de su pobre preparacion alboroto el abispero. Ahora otras ratas politicas que se han lucrado del pobre rico choco hablaran mas bonito para lograr sus objetivos asi lleven el odio por dentro en contra del choco.
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0 #4 sandy s.p 20-05-2012 21:11
completamente de acuerdo
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0 #3 alex 14-05-2012 23:49
Es hora de despertar, que la la indignación nos de fuerza para unirnos y salir a la batalla por un buen chocó, uno capaz de dar bienestar a todos sus hijos. Hay potencial, lo que falta es ganas y compromiso...
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0 #2 p.p.p 14-05-2012 12:24
comparto con las palabras del columnista. por que nuestron pueblo no es pobre. y las fraces que utilizan los oligarca es que en el choco todo lo que invieten se lo roban pero tenemos un ejemplo claro, lo que paso con dasalud
la intevinieron para salvarla y lo que an hecho fue undila mas y no son chocoano.
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+1 #1 hebreo15 14-05-2012 03:47
A veces de un insulto, nace un impulso; y es precisamente el efecto que deberían lograr las palabras de ese tal político antioqueño, en medio de su ataque de diarrea mental.Quizá este hecho sea un reto, para que los dirigentes y gobernantes chocoanos demuestren que están capacitados para llevar las riendas de ese pobre-rico departamento que es el CHOCO, así lograremos hacernos respetar y admirar.
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