Leyendo el periódico El Tiempo del día de hoy, encontré lo siguiente en la columna de opinión de Mauricio Vargas:
La acusación [presentada por el Procurador Alejandro Ordóñez sobre los vínculos de Piedad Córdoba con las Farc] presenta un cúmulo de correos electrónicos entre ‘Raúl Reyes’ y otros dirigentes de las Farc, en el 2007 y el 2008, en que hablan de Piedad, de la Negra o de ‘Teodora Bolívar’, y en los que queda claro que esas expresiones se refieren a la senadora chocoana.
A simple vista, lo que escribe Vargas no es sino una breve descripción sobre lo que contienen los 111 folios del pliego de cargos presentado por el Procurador. Sin embargo, si se mira con atención, en la última parte de lo que he citado se observa una asociación que persiste en nuestros días y que se encuentra tan integrada dentro del pensamiento de muchos, que opera de manera inconsciente: Vargas menciona que Piedad Córdoba es una senadora chocoana. Lo que podría parecer un simple error involuntario del columnista no lo es tanto si se tiene en cuenta que Vargas escribe unas líneas arriba que en los correos entre ‘Raúl Reyes’ y otros dirigentes de las Farc, a la senadora se la menciona en ocasiones como “la Negra”.
Según esto, aparentemente para Vargas —pero repito que es el caso de muchos— ser negro es igual a ser chocoano, pero sucede —como en esta ocasión— que una persona de raza negra no necesariamente ha nacido en el Chocó aún cuando tenga relaciones de parentesco con chocoanos negros:
Piedad Esneda Córdoba Ruiz
Abogada y política colombiana, nacida en Medellín, Antioquia, el 25 de enero de 1955. Hija de padre negro (Zabulón Córdoba, hermano del dirigente chocoano Diego Luis Córdoba) y madre blanca (Lía Ruiz), sufrió la discriminación racial en carne propia.
Como se observa en la cita anterior, Córdoba nació en Medellín, no en el Chocó y a pesar de ser de raza negra y de haber sufrido —como aparece en su biografía— “la discriminación racial en carne propia”, no es sino una paisa víctima del racismo. El error de Vargas al escribir que Piedad Córdoba es una senadora chocoana evidencia que muy seguramente el color de piel de la congresista liberal, sumado a las menciones de “Negra” que aparecen en los correos de las Farc, fueron determinantes para que Vargas —probablemente sin pensarlo mucho— escribiera que Córdoba es chocoana.
Y la verdad es que si Vargas no escribiera en computador (¿acaso escribe a máquina o a mano? no lo creo porque de hacerlo tendría que hacer doble trabajo), o si el columnista fuera poco dado a usar Internet (¿el correo electrónico que aparece al final de su columna es accidental? ¿Acaso evidencia este detalle que quien escribe no tiene acceso a Internet?) podría argumentarse que buscar el lugar de nacimiento de Córdoba era algo complicado y dispendioso y que el columnista no tenía tiempo para buscar este “detalle” sin incumplir la fecha límite para entregar su escrito al diario, pero que escribiendo en un computador, seguramente con acceso a Internet el columnista haya hecho esa afirmación sin siquiera consultar por la red —quizás el medio más rápido de consulta— el lugar de nacimiento de la congresista, revela que la asociación entre ser negro y ser del Chocó –presente por lo menos en la mente del columnista al momento de escribir su texto— desafortunadamente todavía persiste.
Por Juan Fernando Hernández, estudisnte de historia y blogger de "Uno más del montón"
Leyendo el periódico El Tiempo del día de hoy, encontré lo siguiente en la columna de opinión de Mauricio Vargas:"La acusación [presentada por el Procurador Alejandro Ordóñez sobre los vínculos de Piedad Córdoba con las Farc] presenta un cúmulo de correos electrónicos entre ‘Raúl Reyes’ y otros dirigentes de las Farc, en el 2007 y el 2008, en que hablan de Piedad, de la Negra o de ‘Teodora Bolívar’, y en los que queda claro que esas expresiones se refieren a la senadora chocoana".
A simple vista, lo que escribe Vargas no es sino una breve descripción sobre lo que contienen los 111 folios del pliego de cargos presentado por el Procurador. Sin embargo, si se mira con atención, en la última parte de lo que he citado se observa una asociación que persiste en nuestros días y que se encuentra tan integrada dentro del pensamiento de muchos, que opera de manera inconsciente: Vargas menciona que Piedad Córdoba es una senadora chocoana. Lo que podría parecer un simple error involuntario del columnista no lo es tanto si se tiene en cuenta que Vargas escribe unas líneas arriba que en los correos entre ‘Raúl Reyes’ y otros dirigentes de las Farc, a la senadora se la menciona en ocasiones como “la Negra”.
Según esto, aparentemente para Vargas —pero repito que es el caso de muchos— ser negro es igual a ser chocoano, pero sucede —como en esta ocasión— que una persona de raza negra no necesariamente ha nacido en el Chocó aún cuando tenga relaciones de parentesco con chocoanos negros:
"Piedad Esneda Córdoba Ruiz
Abogada y política colombiana, nacida en Medellín, Antioquia, el 25 de enero de 1955. Hija de padre negro (Zabulón Córdoba, hermano del dirigente chocoano Diego Luis Córdoba) y madre blanca (Lía Ruiz), sufrió la discriminación racial en carne propia".
Como se observa en la cita anterior, Córdoba nació en Medellín, no en el Chocó y a pesar de ser de raza negra y de haber sufrido —como aparece en su biografía— “la discriminación racial en carne propia”, no es sino una paisa víctima del racismo. El error de Vargas al escribir que Piedad Córdoba es una senadora chocoana evidencia que muy seguramente el color de piel de la congresista liberal, sumado a las menciones de “Negra” que aparecen en los correos de las Farc, fueron determinantes para que Vargas —probablemente sin pensarlo mucho— escribiera que Córdoba es chocoana.
Y la verdad es que si Vargas no escribiera en computador (¿acaso escribe a máquina o a mano? no lo creo porque de hacerlo tendría que hacer doble trabajo), o si el columnista fuera poco dado a usar Internet (¿el correo electrónico que aparece al final de su columna es accidental? ¿Acaso evidencia este detalle que quien escribe no tiene acceso a Internet?) podría argumentarse que buscar el lugar de nacimiento de Córdoba era algo complicado y dispendioso y que el columnista no tenía tiempo para buscar este “detalle” sin incumplir la fecha límite para entregar su escrito al diario, pero que escribiendo en un computador, seguramente con acceso a Internet el columnista haya hecho esa afirmación sin siquiera consultar por la red —quizás el medio más rápido de consulta— el lugar de nacimiento de la congresista, revela que la asociación entre ser negro y ser del Chocó –presente por lo menos en la mente del columnista al momento de escribir su texto— desafortunadamente todavía persiste.
Por Juan Fernando Hernández, estudiante de historia y blogger de "Uno más del montón"



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Recuero esta frase del libertario, " Si no estás prevenido ante los medios de comunicación, ellos te harán amar al opresor y odiar al oprimido". Malcom X