En hechos ocurridos en el sector conocido como la "curva peligrosa" del barrio El Pozón de Cartagena, el policía Hamilton Romaña Tejada recibió un disparo en la axila derecha de su cuerpo, único lugar desprotegido por el chaleco antibalas, que le perforó el corazón. La bala salió de la pistola de un subintendente de la Policía a quien se le disparó el arma de dotación de manera accidental.
El patrullero de 26 años y oriundo de departamento del Chocó fue trasladado a la sala de urgencias de la Clínica Madre Bernarda, a donde llegó sin signos vitales.
Se conoció que Romaña y su compañero llegaron al barrio El Pozón luego de la llamada de la comunidad que alertaba sobre un enfrentamiento de pandillas. Cuando los uniformados llegaron a la zona ya no había pelea, sin embargo, procedieron a detener varios jóvenes señalados de participar en ella.
Minutos después, el chocoano Romaña Tejada abordó la motocicleta para trasladarse al CAI del barrio; cuando su compañero subía y se ubicaba como parrillero, su arma de dotación que llevaba en la mano se disparó e impactó a su compañero en el único lugar donde no lo cubría su chaleco antibalas.
El subintendente pidió apoyo a sus compañeros, pero cuando lo interrogaron por lo sucedido, el policía mintió y responsabilizó a alias “el Padilla” un pandillero del sector.
Desde ese entonces la Policía inició la búsqueda del presunto responsable del disparo que había matado al oficial.
Gran cantidad de policías fueron desplegados en la zona con el fin de no dejar escapar al sujeto. Pero pese a los esfuerzos del grupo desplegado para encontrar a alias "Padilla", a quien habían acusado del asesinato, no pudieron encontrarlo.
Luego de varias horas el subintendente decidió confesar a sus superiores lo que en realidad había ocurrido. Confesó que su arma se le disparó y mató a su compañero.
Hamilton Romaña tenía 6 años de estar vinculado a la institución y se encontraba vinculado al grupo de protección a la vida de la Policia Metropolitana de Cartagena.
Fuente: El Universal
En hechos ocurridos en el sector conocido como la "curva peligrosa" del barrio El Pozón de Cartagena, el policía Hamilton Romaña Tejada recibió un disparo en la axila derecha de su cuerpo, único lugar desprotegido por el chaleco antibalas, que le perforó el corazón. La bala salió de la pistola de un subintendente de la Policía a quien se le disparó el arma de dotación de manera accidental.El patrullero de 26 años y oriundo de departamento del Chocó fue trasladado a la sala de urgencias de la Clínica Madre Bernarda, a donde llegó sin signos vitales.
Se conoció que Romaña y su compañero llegaron al barrio El Pozón luego de la llamada de la comunidad que alertaba sobre un enfrentamiento de pandillas. Cuando los uniformados llegaron a la zona ya no había pelea, sin embargo, procedieron a detener varios jóvenes señalados de participar en ella.
Minutos después, el chocoano Romaña Tejada abordó la motocicleta para trasladarse al CAI del barrio; cuando su compañero subía y se ubicaba como parrillero, su arma de dotación que llevaba en la mano se disparó e impactó a su compañero en el único lugar donde no lo cubría su chaleco antibalas.
El subintendente pidió apoyo a sus compañeros, pero cuando lo interrogaron por lo sucedido, el policía mintió y responsabilizó a alias “el Padilla” un pandillero del sector.
Desde ese entonces la Policía inició la búsqueda del presunto responsable del disparo que había matado al oficial.
Gran cantidad de policías fueron desplegados en la zona con el fin de no dejar escapar al sujeto. Pero pese a los esfuerzos del grupo desplegado para encontrar a alias "Padilla", a quien habían acusado del asesinato, no pudieron encontrarlo.
Luego de varias horas el subintendente decidió confesar a sus superiores lo que en realidad había ocurrido. Confesó que su arma se le disparó y mató a su compañero.
Hamilton Romaña tenía 6 años de estar vinculado a la institución y se encontraba vinculado al grupo de protección a la vida de la Policia Metropolitana de Cartagena.
Fuente: El Universal



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