"Lamento que esta comunidad haya perdido ese espacio. Ojalá, en un futuro cercano, en un cambio de gabinete, los visibilice. Los afro no solo son importantes cuando meten un gol o levantan pesas, sino que tienen capacidades de ser líderes y dirigentes", dijo el Vicepresidente Francisco Santos.
El proyecto de los Territorios Étnicos Productivos arrancó en el 2008 y se concentró en las comunidades afro e indígenas del Valle, Cauca y Nariño. Se les invirtió 32 millones de dólares, 14 millones aportados por el Pueblo de los Estados Unidos de América (USAID), dos millones de Acción Social y el resto aportados por las gobernaciones y municipalidades participantes.
Se generaron 49 proyectos que impactaron a 18.000 familias de estos tres departamentos del suroccidente del país. Según Santos, este es uno de los caminos que se encontraron para atender la política diferencial, sin desconocer a las comunidades.
Hizo un llamado a la Corte Constitucional para que permita al Gobierno trabajar con las comunidades de base, caso de los cabildos indígenas y los consejos comunitarios de las negritudes, como ocurrió con el proyecto de Territorios Étnicos Productivos, y no necesariamente con las altas autoridades de estos grupos étnicos, caso Cric.
Dijo que con las altas consultivas tradicionales no se ha podido avanzar porque ha pesado la pelea ideológica y política.
"Las comunidades de base son las que entiendan su realidad, responden cien veces más rápido", dijo Santos, al pedirle a la Corte Constitucional que abandone el escritorio y pueda comprobar que es 'desde abajo donde las cosas se pueden hacer realidad'.
El director de Acción Social, Diego Molano, dijo que tienen pendientes 60 consultas con las comunidades afro que están frenadas y 102, que avanzan, con las comunidades indígenas.
El avance
"Todos los proyectos fueron consensados, se volvieron realidad y atendimos la política diferencial. Esperamos que el próximo Gobierno los multiplique a la 'N'", dijo Santos.
El proyecto al que más se le invirtió fue al del cultivo del Cacao, 4,0 millones de dólares. Se dejaron 500 hectáreas. Después aparece el coco con 1,9 millones; 949.313 dólares fueron para apoyar las fincas tradicionales y 854.644 para caña panela.
Se apoyó también la quinua y el gandul (leguminosa), el bananito, los cafés especiales, el chontaduro y las plantaciones forestales. En total son 17 líneas productivas.
Lo que se busca con los Territorios Étnicos Productivos no solo es generar ingresos, sino desarrollar líneas productivas que hacen parte integral de los planes de vida de estos grupos étnicos, así como desarrollar liderazgos en estas comunidades aisladas geográficamente, en pobreza extrema y acosadas por grupos armados ilegales.
Fuente: El Tiempo
"Lamento que esta comunidad haya perdido ese espacio. Ojalá, en un futuro cercano, en un cambio de gabinete, los visibilice. Los afro no solo son importantes cuando meten un gol o levantan pesas, sino que tienen capacidades de ser líderes y dirigentes", dijo el Vicepresidente Francisco Santos.El proyecto de los Territorios Étnicos Productivos arrancó en el 2008 y se concentró en las comunidades afro e indígenas del Valle, Cauca y Nariño. Se les invirtió 32 millones de dólares, 14 millones aportados por el Pueblo de los Estados Unidos de América (USAID), dos millones de Acción Social y el resto aportados por las gobernaciones y municipalidades participantes.
Se generaron 49 proyectos que impactaron a 18.000 familias de estos tres departamentos del suroccidente del país. Según Santos, este es uno de los caminos que se encontraron para atender la política diferencial, sin desconocer a las comunidades.
Hizo un llamado a la Corte Constitucional para que permita al Gobierno trabajar con las comunidades de base, caso de los cabildos indígenas y los consejos comunitarios de las negritudes, como ocurrió con el proyecto de Territorios Étnicos Productivos, y no necesariamente con las altas autoridades de estos grupos étnicos, caso Cric.
Dijo que con las altas consultivas tradicionales no se ha podido avanzar porque ha pesado la pelea ideológica y política.
"Las comunidades de base son las que entiendan su realidad, responden cien veces más rápido", dijo Santos, al pedirle a la Corte Constitucional que abandone el escritorio y pueda comprobar que es 'desde abajo donde las cosas se pueden hacer realidad'.
El director de Acción Social, Diego Molano, dijo que tienen pendientes 60 consultas con las comunidades afro que están frenadas y 102, que avanzan, con las comunidades indígenas.
El avance
"Todos los proyectos fueron consensados, se volvieron realidad y atendimos la política diferencial. Esperamos que el próximo Gobierno los multiplique a la 'N'", dijo Santos.
El proyecto al que más se le invirtió fue al del cultivo del Cacao, 4,0 millones de dólares. Se dejaron 500 hectáreas. Después aparece el coco con 1,9 millones; 949.313 dólares fueron para apoyar las fincas tradicionales y 854.644 para caña panela.
Se apoyó también la quinua y el gandul (leguminosa), el bananito, los cafés especiales, el chontaduro y las plantaciones forestales. En total son 17 líneas productivas.
Lo que se busca con los Territorios Étnicos Productivos no solo es generar ingresos, sino desarrollar líneas productivas que hacen parte integral de los planes de vida de estos grupos étnicos, así como desarrollar liderazgos en estas comunidades aisladas geográficamente, en pobreza extrema y acosadas por grupos armados ilegales.
Fuente: El Tiempo



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