No fue a un simple agente del CTI al que varios sicarios asesinaron hace ocho días en una calle de Bomboná. David Fernando Murillo Mosquera era, además, un excelente estudiante de Derecho y "el hombre más caballeroso del mundo", según lo describen sus compañeros de la Universidad Autónoma Latinoamericana.
¡Qué inmenso vacío dejó David en el claustro de Unaula! Allí no cesan la tristeza y el repudio por el crimen de este hijo de Istmina, Chocó, que hasta el último día de su vida -jueves 7 de octubre- cumplió a cabalidad como agente del CTI, pues esa mañana estuvo en la captura de 4 delincuentes en Manrique, a los que llevó hasta el búnker de la Fiscalía para judicializarlos.
En la Facultad de Derecho de Unaula, donde cursaba el cuarto año, su desempeño no era de menor altura. Lo dice el decano de la facultad, Fernando Salazar Mejía:
"Tenía excelente desempeño académico, era muy callado y por razones de su trabajo no podía compartir mucho con sus compañeros".
"Era un ángel"
Es verdad, últimamente David vivía en sus afanes, pues además de estudiar, también debía cumplir en el Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, donde laboraba hacía un año.
Eso lo privó de compartir más tiempo y espacio con sus compañeros de facultad. Pero en los años que sí lo pudo hacer, ¡qué huella dejó!
Lo dice Daniela Gaviria, una jovencita de 19 años que lo describe como el amigo más sincero y cortés.
"Es un ángel de luz, defendía su tierra con todo y quería ser alcalde para demostrar que en el Chocó también se puede gobernar con honestidad", dice Daniela.
Jonhatan Marín afirma que, "era un modelo a seguir" y su amigo Andrés Castaño añade que, "nunca le escuché una palabra grosera, era todo un caballero".
A la hora de hacer trabajos en grupo, "era el mejor, el ideal", anota Melissa Cárdenas, mientras pone su nombre en una cartelera que se exhibe hoy en la mañana para que toda la universidad vea la grandeza humana que tenía David Fernando.
Ana Cuadrado, quien alcanzó a ser su gran amiga, comenta que el sueño de David, que vivía solo en un apartaestudio por Bomboná, era comprar un carro: "decía estar feliz con su salario porque podía vivir mejor".
"Dicen que no hay muerto malo, pero en él no era cliché, era verdad. Su nobleza no tiene comparación", comenta Carolina Bermúdez.
Todos estos jóvenes de la Autónoma, guiados por el compañero Rodrigo Mesa y apoyados por el Consejo de Facultad, ayer preparaban para hoy unos actos simbólicos de rechazo al crimen y de reivindicación de los valores de David Fernando.
En la primera clase de la mañana se planeó guardar un minuto de silencio en su honor. Todos en la facultad quedaron de vestir camisetas blancas y a las 5:00 de la tarde, en el claustro, habrá misa con el padre Nevardo.
Un justo homenaje para este chocoano de 30 años, padre de un hijo de 7, que hasta el último minuto defendió su vida con valor, pues cuando fue atacado por dos sicarios que le cayeron en moto cuando iba por la calle 46 con carrera 40, a pocos pasos de su casa, él logró sacar su arma.
Para su infortunio, otros hombres entraron en la escena y también lo atacaron, por lo que sus esfuerzos por salvarse resultaron inútiles.
La Fiscalía, aún muy dolida, ofrece 50 millones de pesos por información sobre sus asesinos, de uno de los cuales hay retrato hablado.
Entre tanto, en la U, aunque no se sienten sus pasos ni su saludo cortés, navega. Lo reflejan las palabras de sus compañeros, los recuerdos, cada frase alusiva a él. "David, autónomo para siempre", dicen en Unaula para recordarlo.
Fuente: El Colombiano
No fue a un simple agente del CTI al que varios sicarios asesinaron hace ocho días en una calle de Bomboná. David Fernando Murillo Mosquera era, además, un excelente estudiante de Derecho y "el hombre más caballeroso del mundo", según lo describen sus compañeros de la Universidad Autónoma Latinoamericana.¡Qué inmenso vacío dejó David en el claustro de Unaula! Allí no cesan la tristeza y el repudio por el crimen de este hijo de Istmina, Chocó, que hasta el último día de su vida -jueves 7 de octubre- cumplió a cabalidad como agente del CTI, pues esa mañana estuvo en la captura de 4 delincuentes en Manrique, a los que llevó hasta el búnker de la Fiscalía para judicializarlos.
En la Facultad de Derecho de Unaula, donde cursaba el cuarto año, su desempeño no era de menor altura. Lo dice el decano de la facultad, Fernando Salazar Mejía:
"Tenía excelente desempeño académico, era muy callado y por razones de su trabajo no podía compartir mucho con sus compañeros".
"Era un ángel"
Es verdad, últimamente David vivía en sus afanes, pues además de estudiar, también debía cumplir en el Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, donde laboraba hacía un año.
Eso lo privó de compartir más tiempo y espacio con sus compañeros de facultad. Pero en los años que sí lo pudo hacer, ¡qué huella dejó!
Lo dice Daniela Gaviria, una jovencita de 19 años que lo describe como el amigo más sincero y cortés."Es un ángel de luz, defendía su tierra con todo y quería ser alcalde para demostrar que en el Chocó también se puede gobernar con honestidad", dice Daniela.
Jonhatan Marín afirma que, "era un modelo a seguir" y su amigo Andrés Castaño añade que, "nunca le escuché una palabra grosera, era todo un caballero".
A la hora de hacer trabajos en grupo, "era el mejor, el ideal", anota Melissa Cárdenas, mientras pone su nombre en una cartelera que se exhibe hoy en la mañana para que toda la universidad vea la grandeza humana que tenía David Fernando.
Ana Cuadrado, quien alcanzó a ser su gran amiga, comenta que el sueño de David, que vivía solo en un apartaestudio por Bomboná, era comprar un carro: "decía estar feliz con su salario porque podía vivir mejor".
"Dicen que no hay muerto malo, pero en él no era cliché, era verdad. Su nobleza no tiene comparación", comenta Carolina Bermúdez.
Todos estos jóvenes de la Autónoma, guiados por el compañero Rodrigo Mesa y apoyados por el Consejo de Facultad, preparaban unos actos simbólicos de rechazo al crimen y de reivindicación de los valores de David Fernando.
En la primera clase de la mañana se planeó guardar un minuto de silencio en su honor. Todos en la facultad quedaron de vestir camisetas blancas y a las 5:00 de la tarde, en el claustro, habrá misa con el padre Nevardo.
Un justo homenaje para este chocoano de 30 años, padre de un hijo de 7, que hasta el último minuto defendió su vida con valor, pues cuando fue atacado por dos sicarios que le cayeron en moto cuando iba por la calle 46 con carrera 40, a pocos pasos de su casa, él logró sacar su arma.Para su infortunio, otros hombres entraron en la escena y también lo atacaron, por lo que sus esfuerzos por salvarse resultaron inútiles.
La Fiscalía, aún muy dolida, ofrece 50 millones de pesos por información sobre sus asesinos, de uno de los cuales hay retrato hablado.
Entre tanto, en la U, aunque no se sienten sus pasos ni su saludo cortés, navega. Lo reflejan las palabras de sus compañeros, los recuerdos, cada frase alusiva a él. "David, autónomo para siempre", dicen en Unaula para recordarlo.
Fuente: El Colombiano



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