Los chocoanos volvieron a vestirse de blanco para protestar por la violencia que nuevamente se ha apoderado de la región y ha llenado de angustia a los habitantes de este departamento, en otro tiempo, remanso de paz y tranquilidad.
Una marcha sin arengas ni exigencias, solo con el silencio indiferente ante tanta barbarie, recorrió las calles principales de Quibdó en rechazo a la muerte de siete personas en la última semana y al paro armado del frente 34 de las Farc que retuvo por tres días a 114 personas, y que hoy tiene paralizado el transporte por el río Atrato.
La marcha que en su mayoría estuvo integrada por estudiates de las instituciones educativas de Quibdó, inició en la Catedral San Francisco, donde se realizó una misa de reconciliación, y en memoria de las víctimas que dejaron los ataques de la guerrilla en los últimos días.
Al acto asistió el comandante de las Fuerzas Militares, almirante Édgar Cely, quien hace presencia en Chocó, luego de la alteración del orden público, en esta zona del país.
Los hechos que despertaron la solidaridad de Colombia y aumentaron la presión de la comunidad nacional para que hubiera una presencia urgente de las Fuerzas Militares en las selvas del departamento de Chocó, iniciaron el pasado domingo cuando unas personas que se transportaban de Bojayá a Quibdó, por el río Atrato, fueron baleadas desde la orilla por integrantes de las Farc. Este hecho dejó tres personas muertas y dos más heridas.
El mismo día, un hostigamiento de la guerrilla de las Farc al municipio de Beté, dejó un auxiliar de policía muerto.
También el martes pasado, la poicía desactivó un paquete explosivo que había sido abandonado en el supermercado Mercadiario, ubicado en la zona centro de Quibdó.
El más reciente hecho de violencia ocurrió en la vereda Guaduas de Carmen del Atrato, límites entre Chocó y Antioquia, donde tres personas fueron asesinadas.
Los chocoanos volvieron a vestirse de blanco para protestar por la violencia que nuevamente se ha apoderado de la región y ha llenado de angustia a los habitantes de este departamento, en otro tiempo, remanso de paz y tranquilidad.Una marcha sin arengas ni exigencias, solo con el silencio indiferente ante tanta barbarie, recorrió las calles principales de Quibdó en rechazo a la muerte de siete personas en la última semana y al paro armado del frente 34 de las Farc que retuvo por tres días a 114 personas, y que hoy tiene paralizado el transporte por el río Atrato.
La marcha que en su mayoría estuvo integrada por estudiantes de las instituciones educativas de Quibdó, inició en la Catedral San Francisco, donde se realizó una misa de reconciliación, y en memoria de las víctimas que dejaron los ataques de la guerrilla en los últimos días.
Al acto asistió el comandante de las Fuerzas Militares, almirante Édgar Cely, quien hace presencia en Chocó, luego de la alteración del orden público, en esta zona del país.
Los hechos que despertaron la solidaridad de Colombia y aumentaron la presión de la comunidad nacional para que hubiera una presencia urgente de las Fuerzas Militares en las selvas del departamento de Chocó, iniciaron el pasado domingo cuando unas personas que se transportaban de Bojayá a Quibdó, por el río Atrato, fueron baleadas desde la orilla por integrantes de las Farc. Este hecho dejó tres personas muertas y dos más heridas.
El mismo día, un hostigamiento de la guerrilla de las Farc al municipio de Beté, dejó un auxiliar de policía muerto.
También el martes pasado, la policía desactivó un paquete explosivo que había sido abandonado en el supermercado Mercadiario, ubicado en la zona centro de Quibdó.
El más reciente hecho de violencia ocurrió en la vereda Guaduas de Carmen del Atrato, límites entre Chocó y Antioquia, donde tres personas fueron asesinadas.



Comentarios