En un recipiente de plástico, sellado en su parte superior con concreto, fue encontrada ayer en la mañana la cabeza de Lisney Antonio Mosquera Gaviria, la persona de 34 años que apareció el miércoles descuartizada y empacada en hieleras portátiles arrojadas en un monte de la Zona Industrial de Mamonal, del barrio Villa Barraza.
Documentos comerciales permitieron conocer que el occiso era representante de cuatro empresas, entre ellas Gestiones & Apoyos Empresariales (Gesaem).
La cabeza fue encontrada a un costado de la vía Troncal de Occidente, en límites entre Cartagena y Turbaco, por el propio subcomandante de la Policía Metropolitana, coronel Hugo Casas, quien se desplazaba por el lugar.
Varios transeúntes le hicieron señas al oficial y este se detuvo, cerca del Cementerio Jardines de Paz.
En una zona verde tupida por la maleza, Casas encontró un tarro plástico sellado con concreto y sobre el volaban moscas. Los investigadores de criminalística de la Sijín llegaron al sitio, realizaron el levantamiento y trasladaron la cabeza a Medicina Legal.
El general Ricardo Restrepo, comandante de la Policía Metropolitana, dijo que no existe duda de que la cabeza era la de Mosquera, quien antes de ser hallado descuartizado estuvo desaparecido cuatro días.
“Esta persona había llegado con su compañera sentimental el fin de semana pasado a Cartagena, procedente de Cali. Nació en Condoto (Chocó), se crió en Santander de Quilichao (Cauca) y residía en la capital de Cali. La señora de la
víctima informó que ésta se dedicaba al transporte de madera”, comentó Restrepo.
La esposa de Mosquera les contó a los investigadores de la Policía que su esposo había desaparecido después de que saliera a “hacer una vuelta” mientras ella iba a arreglarse las uñas. Al escuchar la noticia del descuartizado, la mujer fue a Medicina Legal y allí lo identificó por el tatuaje que tenía en un brazo.
El Heraldo
En un recipiente de plástico, sellado en su parte superior con concreto, fue encontrada ayer en la mañana la cabeza de Lisney Antonio Mosquera Gaviria, la persona de 34 años que apareció el miércoles descuartizada y empacada en hieleras portátiles arrojadas en un monte de la Zona Industrial de Mamonal, del barrio Villa Barraza.
Documentos comerciales permitieron conocer que el occiso era representante de cuatro empresas, entre ellas Gestiones & Apoyos Empresariales (Gesaem).
La cabeza fue encontrada a un costado de la vía Troncal de Occidente, en límites entre Cartagena y Turbaco, por el propio subcomandante de la Policía Metropolitana, coronel Hugo Casas, quien se desplazaba por el lugar.
Varios transeúntes le hicieron señas al oficial y este se detuvo, cerca del Cementerio Jardines de Paz.
En una zona verde tupida por la maleza, Casas encontró un tarro plástico sellado con concreto y sobre el volaban moscas. Los investigadores de criminalística de la Sijín llegaron al sitio, realizaron el levantamiento y trasladaron la cabeza a Medicina Legal.
El general Ricardo Restrepo, comandante de la Policía Metropolitana, dijo que no existe duda de que la cabeza era la de Mosquera, quien antes de ser hallado descuartizado estuvo desaparecido cuatro días.
“Esta persona había llegado con su compañera sentimental el fin de semana pasado a Cartagena, procedente de Cali. Nació en Condoto (Chocó), se crió en Santander de Quilichao (Cauca) y residía en la capital de Cali. La señora de la víctima informó que ésta se dedicaba al transporte de madera”, comentó Restrepo.
La esposa de Mosquera les contó a los investigadores de la Policía que su esposo había desaparecido después de que saliera a “hacer una vuelta” mientras ella iba a arreglarse las uñas. Al escuchar la noticia del descuartizado, la mujer fue a Medicina Legal y allí lo identificó por el tatuaje que tenía en un brazo.
Fuente: El Heraldo



Comentarios