Con las dificultades presupuestales que enfrentan las universidades públicas del país y dos paros que han cortado la continuidad académica, la Universidad Tecnológica del Chocó llegó a sus 38 años de creación.
Con 21 programas adscritos a cinco facultades y dos maestrías nuevas que se suman a la oferta de postgrados, la institución ha crecido durante este tiempo en cobertura, calidad e investigación.
Creada con un perfil tecnológico, en 1972 los estudiantes no superaban los 200, hoy casi veinte años después de que sus programas pasaran a ser profesionales la población estudiantil se acerca a los 11.000, según dice el vicerrector académico Franklin Barrios.
Hace dos meses, argumentando la difícil situación económica de las familias, los estudiantes entraron a paro para solicitar rebaja de matrículas.
Edison Mosquera, estudiante de la licenciatura en inglés y francés, es de los pocos que paga 240 mil pesos por periodo académico.
Cuenta que sus compañeros de otras facultades cancelan sumas mayores al millón de pesos por semestre y que esto los llevó a hacer la exigencia.
Los programas creados a partir de 2001, por acuerdo del Consejo Superior de Matrículas, explica el rector Eduardo García, tenían que ser autosostenibles.
Se abrieron programas pertinentes para la región teniendo en cuenta "la biodiversidad en la que estamos inmersos": ingeniería agroforestal, ambiental, biología con énfasis en recursos naturales, más teleinformática y derecho, "programas cuya oferta de servicio es más alta".
Ante el movimiento estudiantil, tras un estudio financiero, se autorizó una rebaja del 25 por ciento en todos los programas, rebaja que, dicen algunos, se cobró por otro lado: Edison menciona que por esa rebaja "les cortaron el sueldo a los profes" y otros afirman que esta plata sacrifica los programas de bienestar universitario.
Hasta finales de la semana pasada el paro corría por cuenta de los docentes y administrativos.
Por ley, aclara García, un dos por ciento del presupuesto debe destinarse a las políticas de bienestar universitario. "Para 2010 se había aprobado un 4 por ciento, pero con el ajuste de matrículas fue necesario rebajarlo a un 2.8".
"No estamos por debajo del 2 exigido por la ley y de alguna manera la matrícula también tiene que ver con el bienestar de los estudiantes".
Sobre el paro, cuenta el rector, han estado requiriendo un mejoramiento en la política de bienestar universitario de la institución y una actualización salarial de acuerdo con el IPC en virtud del fallo C931 del 2004 de la Corte Constitucional.
La nivelación salarial fue aprobada por el Consejo Superior, con excepción de la delegada del Ministerio de Educación, María Victoria Ángulo, "quien se niega a firmar el acuerdo".
El paro, determinado en asamblea por los profesores y trabajadores, seguirá hasta que sea firmado.
A la universidad el gobierno le adeuda unos 9 mil millones de pesos por decretos como el 1279 y la ley electoral, "que le han venido generando nuevos compromisos a las instituciones y no se han hecho efectivos en el presupuesto universitario".
"En el caso nuestro, utilizamos recursos de rentas propias para gastos de personal. La situación financiera de la universidad es bastante precaria".
Fuente: El Colombiano
Con las dificultades presupuestales que enfrentan las universidades públicas del país y dos paros que han cortado la continuidad académica, la Universidad Tecnológica del Chocó llegó a sus 38 años de creación.Con 21 programas adscritos a cinco facultades y dos maestrías nuevas que se suman a la oferta de postgrados, la institución ha crecido durante este tiempo en cobertura, calidad e investigación.
Creada con un perfil tecnológico, en 1972 los estudiantes no superaban los 200, hoy casi veinte años después de que sus programas pasaran a ser profesionales la población estudiantil se acerca a los 11.000, según dice el vicerrector académico Franklin Barrios.
Hace dos meses, argumentando la difícil situación económica de las familias, los estudiantes entraron a paro para solicitar rebaja de matrículas.
Edison Mosquera, estudiante de la licenciatura en inglés y francés, es de los pocos que paga 240 mil pesos por periodo académico.
Cuenta que sus compañeros de otras facultades cancelan sumas mayores al millón de pesos por semestre y que esto los llevó a hacer la exigencia.
Los programas creados a partir de 2001, por acuerdo del Consejo Superior de Matrículas, explica el rector Eduardo García, tenían que ser autosostenibles.
Se abrieron programas pertinentes para la región teniendo en cuenta "la biodiversidad en la que estamos inmersos": ingeniería agroforestal, ambiental, biología con énfasis en recursos naturales, más teleinformática y derecho, "programas cuya oferta de servicio es más alta".
Ante el movimiento estudiantil, tras un estudio financiero, se autorizó una rebaja del 25 por ciento en todos los programas, rebaja que, dicen algunos, se cobró por otro lado: Edison menciona que por esa rebaja "les cortaron el sueldo a los profes" y otros afirman que esta plata sacrifica los programas de bienestar universitario.
Hasta finales de la semana pasada el paro corría por cuenta de los docentes y administrativos.
Por ley, aclara García, un dos por ciento del presupuesto debe destinarse a las políticas de bienestar universitario. "Para 2010 se había aprobado un 4 por ciento, pero con el ajuste de matrículas fue necesario rebajarlo a un 2.8".
"No estamos por debajo del 2 exigido por la ley y de alguna manera la matrícula también tiene que ver con el bienestar de los estudiantes".
Sobre el paro, cuenta el rector, han estado requiriendo un mejoramiento en la política de bienestar universitario de la institución y una actualización salarial de acuerdo con el IPC en virtud del fallo C931 del 2004 de la Corte Constitucional.
La nivelación salarial fue aprobada por el Consejo Superior, con excepción de la delegada del Ministerio de Educación, María Victoria Ángulo, "quien se niega a firmar el acuerdo".
El paro, determinado en asamblea por los profesores y trabajadores, seguirá hasta que sea firmado.
A la universidad el gobierno le adeuda unos 9 mil millones de pesos por decretos como el 1279 y la ley electoral, "que le han venido generando nuevos compromisos a las instituciones y no se han hecho efectivos en el presupuesto universitario".
"En el caso nuestro, utilizamos recursos de rentas propias para gastos de personal. La situación financiera de la universidad es bastante precaria".
Fuente: El Colombiano



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